Manifiesto de una Carpa Roja




Quiero criar a tus hijas para que sean brujas.

No tendré hijos propios, porque estaré demasiado ocupada enseñándoles los caminos de la naturaleza.

Cuando les digas que su sangre está sucia y su primera experiencia de sangre está llena de desesperación y vergüenza, les daré la bienvenida a la Carpa Roja.

Les secaré las lágrimas, les ofreceré té y chocolate, y les diré la verdad que querían esconderse de ellos desesperadamente. Les contaré el ciclo de la luna y cómo Ella hará que su sangre y su energía disminuyan, les enseñaré a fluir.

Les diré que son poderosas cuando sangran y que sus padres les tienen miedo.
Les diré que su sangre es mágica y creerán esto hasta sus huesos y sus mentiras nunca más les harán daño.

Cuando avergüenzas y castigas a tus hijas por desarrollar el cuerpo de una mujer, cuando exiges que tus hijas se disculpen todos los días de su vida por haber nacido mujer, bailaré en lo profundo del bosque bajo el cielo de verano lleno de estrellas sin ningún remordimiento bajo la luna llena.

Con ese aullido, invitaré a sus hijas a que vengan a bailar conmigo, para deleitarse con sus cuerpos a honrar su derecho de nacimiento con cada respiración,  beberán el elixir de la luz lunar, escucharán el dulce sonido del aullido de un lobo, como las polillas atraídas a una llama, encontrarán su camino hacia el bosque.

Cuando exijas que tus hijas sean recatadas, silenciosas y educadas, les contaré historias de mujeres salvajes que rechazaron la tradición, de científicos, doctores, escritores, bailarines, artistas, amantes, luchadores, activistas, que cambiaron el curso de La historia y el mundo mismo gritando, protestando, escribiendo, experimentando, bailando, amando, dando a luz, llorando y convirtiéndolo en una realidad.

Les contaré historias de brujas y diosas que exigieron respeto de los hombres y castigaron a los que no lo dieron,  les diré que ellos también llevan ese poder dentro de sí mismos.

Les enseñaré cómo usarlo, y les enseñaré cómo usar su miedo hacia ellos.

Haré pedazos tu fachada patriarcal.

Empaquetaré una bolsa de cristales, hierbas y aceites, encontraré a cada una de tus hijas y les contaré hasta el último detalle que quisieras mantener oculto,  les contaré cómo quisiste ocultarles su poder.

Cuando hayan aprendido la verdad, que sean poderosas más allá de toda medida y que querías robarles eso, tus hijas se volverán contra ti.

Criaré a tus hijas para que sean brujas y cuando te quiten las antorchas de tus manos y quemarán todas las instituciones patriarcales por el mismo riesgo con el que las hubieran quemado a ellas, no tendrán a nadie a quien culpar sino a ti mismo...  patriarca, macho, supresor.

 Fuente: Illyssa Silfen

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